Cuerpo de un nino para colorear

Este es un libro para colorear del cuerpo humano para niños o estudiantes de jardín de infantes con 62 páginas para colorear del cuerpo humano. Es un libro perfecto para que los niños de 4 a 8 años de edad aprendan sobre los sistemas de los órganos de nuestro cuerpo humano de una manera simple y fácil. Este libro contiene maravillosas ilustraciones del cerebro, el corazón, los huesos, los pulmones, las células, los músculos, las piernas, los riñones, los ojos, el hígado y mucho más.

El propósito de este libro es aprender y comprender la anatomía, los órganos y los sistemas humanos y desarrollar sus habilidades de imaginación mientras mejoran su memoria. Nuestro objetivo es que las conversaciones sobre la seguridad del cuerpo formen parte de la comunicación diaria con los niños. Estas páginas para colorear sobre la seguridad del cuerpo son gratuitas para que las familias, los profesores, los defensores, las organizaciones juveniles y otras organizaciones sin ánimo de lucro las descarguen y distribuyan para las aulas, los eventos y las presentaciones.

A veces, sin embargo, las células de la piel dejan de producir melanina repentinamente. Al principio, esto puede causar una mancha, llamada mácula, cuyo color es mucho más claro que la piel que la rodea. Pero con el tiempo, estas manchas claras pueden extenderse y crecer hasta cubrir una porción mayor del cuerpo.

A veces, la propagación se produce rápidamente y se mantiene estable durante varios años; otras veces se produce lentamente, a lo largo de un periodo de tiempo más largo. A los cinco años, es probable que dibujen personas con seis o más partes del cuerpo. Verás que sus dibujos son cada vez más reales, al añadir detalles como los dedos, el color de los ojos y los botones de la ropa.

A los cuatro años, esperamos que un niño sea capaz de copiar una cruz, una habilidad motriz visual muy complicada. Alrededor de los cinco años, esperamos que un niño sea capaz de copiar un cuadrado y colorear dentro de las líneas bastante bien. Se cree que la cromoterapia utiliza el espectro visible de la luz y el color para cambiar el estado de ánimo de una persona y su salud física y mental.

Cada color forma parte de una frecuencia y vibración específicas que pueden afectar a determinadas energías, o chakras, de nuestro cuerpo. Los practicantes también creen que ciertos colores que entran en el cuerpo pueden activar las hormonas causando reacciones químicas que, en última instancia, influyen en la emoción y ayudan al cuerpo a sanar. El rojo, por ejemplo, se utiliza para estimular el cuerpo y la mente y aumentar la circulación.

El naranja cura los pulmones y aumenta los niveles de energía. El azul trata el dolor, mientras que el índigo cura los problemas de la piel. Por último, el verde relaja a los pacientes emocionalmente desequilibrados y el amarillo vigoriza a los que sufren depresión.

Los psicólogos han descubierto que el color puede influir en cómo nos sentimos e incluso puede provocar cambios fisiológicos en nuestro cuerpo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen diferentes interpretaciones del impacto del color en las emociones según la cultura y las circunstancias. Las investigaciones demuestran que ciertos colores pueden aumentar la presión arterial, el metabolismo y la adrenalina.

Otros estudios han descubierto que ciertos colores pueden mejorar los hábitos de sueño, potenciar la memoria y mejorar el rendimiento académico. Un estudio descubrió que ver el color rojo antes de hacer un examen puede perjudicar el rendimiento. Los estudiantes a los que se les mostró un número rojo antes de hacer el examen obtuvieron una puntuación más de un 20% inferior a la de los que se les mostró un número verde o negro.