De que trata el libro del principito

El narrador, un piloto de avión, se estrella en el desierto del Sahara. El accidente daña gravemente su avión y deja al narrador con muy poca comida y agua. Mientras se preocupa por su situación, se le acerca el principito, un niño rubio muy serio que le pide al narrador que le dibuje una oveja.

El narrador accede y los dos se hacen amigos. El piloto se entera de que el principito viene de un pequeño planeta que el principito llama Asteroide 325 pero que la gente en la Tierra llama Asteroide B-612. El principito cuidaba mucho de este planeta, impidiendo que crecieran malas semillas y asegurándose de que nunca fuera invadido por árboles baobab.

Un día, una misteriosa rosa brotó en el planeta y el principito se enamoró de ella. Pero cuando un día sorprendió a la rosa en una mentira, decidió que ya no podía confiar en ella. Se sintió solo y decidió marcharse.

A pesar de una reconciliación de última hora con la rosa, el príncipe partió para explorar otros planetas y curar su soledad. Durante el viaje, nos cuenta el narrador, el principito pasa por asteroides vecinos y se encuentra por primera vez con el extraño y estrecho mundo de los adultos. En los seis primeros planetas que visita el principito, conoce a un rey, a un hombre vanidoso, a un borracho, a un empresario, a un farolero y a un geógrafo, todos los cuales viven solos y se consumen excesivamente en sus ocupaciones.

Este extraño comportamiento divierte y perturba al principito. No entiende su necesidad de dar órdenes a la gente, de ser admirados y de poseerlo todo. A excepción del farolero, cuya tenaz fidelidad admira, el principito no tiene en cuenta a los adultos que visita y no aprende nada útil.

Sin embargo, aprende del geógrafo que las flores no duran para siempre, y empieza a echar de menos la rosa que ha dejado atrás. Por sugerencia del geógrafo, el principito visita la Tierra, pero aterriza en medio del desierto y no encuentra a ningún humano. En su lugar, se encuentra con una serpiente que habla en clave y le insinúa que su veneno letal puede enviar al principito de vuelta a los cielos si así lo desea.

El principito ignora la oferta y continúa sus exploraciones, deteniéndose a hablar con una flor de tres pétalos y a subir a la montaña más alta que encuentra, donde confunde el eco de su voz con una conversación. Finalmente, el principito encuentra un jardín de rosas, lo que le sorprende y le deprime: su rosa le había dicho que era la única de su especie. Ya es el octavo día del narrador en el desierto y, por sugerencia del príncipe, parten en busca de un pozo.

El agua alimenta sus corazones tanto como sus cuerpos, y los dos comparten un momento de felicidad mientras coinciden en que demasiada gente no ve lo que es verdaderamente importante en la vida. La mente del principito, sin embargo, está fijada en volver a su rosa, y comienza a hacer planes con la serpiente para regresar a su planeta. El narrador consigue arreglar su avión el día antes del primer aniversario de la llegada del príncipe a la Tierra, y camina tristemente con su amigo hasta el lugar donde el príncipe aterrizó.

La serpiente muerde al príncipe, que cae sin hacer ruido en la arena. De todos los libros escritos en francés en el último siglo, el de Antoine de Saint-Exupéry “Le Petit Prince†es seguramente el más querido en la mayorÃa de las lenguas. Esto es muy extraño, porque el significado del libro, su propósito, su intención y su moraleja, todavÃa no parecen transparentes, incluso setenta y cinco años después de su primera aparición.

De hecho, lo sorprendente, al volver a mirar las primeras reseñas del libro, es que, lejos de ser acogido como una parábola necesaria y hermosa, desconcertó y confundió a sus lectores. Entre los primeros críticos, sólo P. L. Travers -que, con una simetría que hace temblar a los no creyentes, había escrito un mito equivalente para Inglaterra en sus libros de Mary Poppins- comprendió realmente las dimensiones del libro, o su importancia. Con el tiempo, el sufragio de los lectores ha alterado esa conclusión, por supuesto: un clásico es un clásico.

Pero ha alterado la conclusión sin cambiar realmente el punto. Este año se ha producido una eflorescencia de la atención, incluyendo una exposición a gran escala de las obras de arte originales de Saint-Exupéry en la Morgan Library & Museum, en Nueva York. Pero no estamos más cerca de penetrar en el enigma central: ¿De qué trata El Principito?

Todo el mundo conoce la estructura básica de la historia: un aviador, derribado en el desierto y con grandes posibilidades de sobrevivir, se encuentra con un joven extraño, que no es ni hombre ni niño, y que, según se desprende del tiempo, ha viajado desde su hogar solitario en un asteroide lejano, donde vive solo con una sola rosa. La rosa le ha hecho tan desgraciado que, atormentado, ha aprovechado una bandada de pájaros para que le transporten a otros planetas. Es instruido por un zorro sabio aunque precavido, y por un siniestro ángel de la muerte, la serpiente.

A este lector le costó muchos añosâ y muchas lecturasâ