El amor es ciego y la locura lo acompana

Sólo que el Amor no aparecía en ningún lugar donde ella buscaba. La locura buscó detrás de cada árbol, debajo de cada riachuelo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba a punto de rendirse, divisó un rosal y las rosas… Cogió una horquilla y empezó a mover las ramas, cuando de repente se oyó un grito doloroso.

Las espinas habían herido los ojos del Amor. La locura no sabía qué hacer para disculparse; lloró, suplicó, imploró y finalmente prometió a Amor ser su guía. Desde entonces, desde la primera vez que jugó al escondite en el suelo, el Amor es ciego y la Locura siempre le acompaña.

Y así sucedió que desde ese día, el Amor es ciego y siempre lo acompaña la Locura Cuando la LOCURA contaba: «9999999999», el AMOR no encontró aún su lugar, porque todos los lugares estaban comprometidos. Notó el rosario, saltó, y se cubrió de hermosos capullos de rosa. «Millón», la LOCURA estaba contando hacia abajo, y comenzó con el seguimiento.

MADNESS fue lookup cada arbusto, cada punta de la montaña y cuando ella ya era loca, ella coge la vista de rosario. Ella entró en el rosario, y tomó la broza, y de la inanición, comenzó a taladrar en los capullos de rosa.Sudennly del rosario fue oído el grito doloroso. La espina de las rosas raspaba los ojos del AMOR.

Y la cegaba. La locura no sabia que hacer y como corregir lo que habia hecho… Lloraba y pedia perdon…

Y al final decidio que se quedara para siempre con el AMOR y la ayudara. 40Lo que tenemos en cambio es el escudo de la ceguera de Maurice, que cubre el recuerdo de la guerra. «La erosión psíquica y el agotamiento físico provocaron la fragmentación de la memoria» Szykierski 947.

Las palabras de Maurice comunican verdades que sólo él conoce. La realidad y la alucinación se intercambian entre sí. Si Maurice es, en parte, un compuesto de soldados retornados y un epítome de la separación y el aislamiento, su destino sugiere que la sociedad nunca volverá a ser un todo.

Maurice ejemplifica una condición de vulnerabilidad mental. Sin embargo, su mente resiste las garras de la locura mientras lucha por sobrevivir. Es una mente que aprende de la experiencia, no una mente rota.

Como atestigua la psicoanalista Dorit Szykierski, «la capacidad de soportar la horrible verdad de la realidad de la guerra es crucial para la supervivencia mental» Szykierski 959. La ceguera y la cicatriz, como sugiere Tate, tienen «un efecto inesperado en su matrimonio, acercándolo a su esposa Isabel» Tate 104. Aunque la pareja se define como «felizmente feliz», esta felicidad se ve ensombrecida por el «pero», «aún», «todavía» de Lawrence.

Tate reconoce que «A pesar de esta euforia mística, los personajes se ven asaltados por la locura y la depresión» Tate 104. 42Tanto Lawrence como Woolf figuran un extremo de la experiencia que es traumático y psíquicamente dañino a través de la creación de un espacio ficticio en el que un nuevo tipo de personaje exige un lugar y una voz. Las obras que hemos analizado «se inscriben en un paradigma bélico de extrema pasividad ante la muerte del otro» Friedman 58.

Los análisis de estos personajes demuestran que la «debilitante respuesta mental a la guerra podía ser tanto prolongada como retardada» Cole 193 y que la ausencia de escenas de batalla descriptivas va unida al hecho de la no narrabilidad de la experiencia de la Primera Guerra Mundial, debido a su carácter inédito: «un campo de batalla de ejércitos invisibles, una guerra en la que los soldados habitaban un paisaje devastado, apiñados en trincheras, sin poder moverse ni actuar» Breger 253. Como resultado, los recuerdos inconscientes sellados y «contenidos» se materializan en la locura, encontrando «salidas pseudo-militares» al precio de una incapacidad para ir más allá del orden militar y su camaradería. La neurosis de guerra viene así a representar una nueva condición moderna, definida por la alienación, la caída en la melancolía, la mutilación del alma y de la capacidad de amar.

Como demuestran Lawrence y Woolf, la guerra no es un peldaño hacia la virilidad, y una herida corporal no es una «insignia de valor». La locura también se asocia al amor. La fábula El amor es ciego y la locura lo acompaña se refiere precisamente a la pérdida de la razón en cuestiones relacionadas con el amor o la pasión.

En términos psicológicos, la locura no es un trastorno o enfermedad mental como la psicosis, la esquizofrenia, la paranoia y el trastorno bipolar. La locura también se asocia a los genios ya sean matemáticos, científicos, escritores o artistas y se describe como un estado extremo de obsesión irracional» por algo.