El papel de la mujer en la ciencia

Los profesores que pasan por tu vida cuando eres niño tienen una gran influencia en ti, para bien o para mal. Casi sin darte cuenta, son la razón por la que eliges determinadas asignaturas o ramas de estudio. Yo llegué a amar las ciencias -sobre todo la biología- gracias a las magníficas mujeres que me enseñaron la materia en la escuela primaria y secundaria.

Cuando estudié la carrera de biología, 70 de los 100 alumnos de mi curso eran mujeres, pero muy pocas de nosotras seguimos carreras científicas. Esta incoherencia refleja una tendencia mundial: las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en la investigación y el desarrollo en todas las partes del mundo, ya que sólo representan el 28% de los investigadores en general. Según datos recogidos por el Instituto de Estadística de la Unesco, el 54% de los estudiantes que obtienen una licenciatura en ciencias son mujeres, pero éstas sólo representan el 49% de los estudiantes de doctorado y el 39% de los investigadores.

Quien piense que la ciencia va por el camino de la igualdad de género debería leer el estudio de Huang et al. 1 que muestra una brecha de género en la publicación que favorece a los hombres y que ha aumentado con el tiempo a medida que más mujeres han entrado en los campos de la ciencia. Aunque la menor publicación por parte de las mujeres también se ha puesto de manifiesto en otros estudios, este artículo actual de PNAS aporta pruebas más amplias al mostrar que el déficit de publicación de las mujeres se extiende a todas las disciplinas STEM de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y a todas las naciones 1.

Estos resultados pueden parecer desconcertantes, pero no lo son tanto si se consideran en el contexto del posicionamiento de las mujeres dentro de la ciencia. Aunque no se puede comprobar dentro de los límites de los datos bibliométricos de Huang et al. 1, las explicaciones más probables residen en los roles sociales que ocupan las mujeres y los hombres en la ciencia y las responsabilidades que asumen en estos roles.

Aunque este comentario aborda estas consideraciones sólo en el contexto de los datos disponibles en EE.UU., merecen ser investigadas en todos los países. Un trabajador típico de STEM gana dos tercios más que los empleados en otros campos, según el Pew Research Center. Y algunas de las profesiones STEM que más ganan, como la informática y la ingeniería, tienen los porcentajes más bajos de mujeres trabajadoras.

Cuando los estudiantes llegan a la universidad, las mujeres están significativamente subrepresentadas en las carreras de STEM: por ejemplo, sólo alrededor del 21% de las carreras de ingeniería son mujeres y sólo alrededor del 19% de las carreras de informática y ciencias de la información son mujeres. Este año, el 11 de febrero se celebró el quinto Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia de la ONU. Se trata de una gran iniciativa que pretende tanto reconocer el papel de las mujeres en la ciencia y la tecnología como promover su mayor participación en todo el mundo. En pocas palabras, si la ciencia ha de ayudarnos a afrontar estas crisis, no puede privarse del potencial de miles de mujeres que optan por seguir carreras en otros sectores.

El Informe sobre la Brecha Global de Género de 2011 afirmaba en su párrafo inicial que «Dada la complejidad del mundo actual […] debemos comprometernos con una nueva mentalidad, que deseche los viejos prejuicios y la inercia y, en cambio, se comprometa con nuevas ideas y nuevas soluciones. Empoderar y educar a las niñas y a las mujeres y aprovechar plenamente su talento y su liderazgo en la economía, la política y la sociedad mundiales son elementos fundamentales de los nuevos modelos necesarios para tener éxito en el difícil panorama actual».

Se trata de un tema claramente asumido por la Unión Europea, que ya se enfrenta a una importante brecha de género, especialmente en la SET de ciencia, ingeniería y tecnología. Según la Comisión Europea, las mujeres constituyen el 40% de los licenciados universitarios en ciencias, matemáticas e informática, y el 32% de los investigadores de carrera. La brecha se amplía si se va más allá de la educación y se tienen en cuenta los futuros empleos y los ingresos salariales.

A pesar de los importantes esfuerzos realizados para cerrar la brecha de género, Europa seguirá necesitando aproximadamente un millón de investigadores en la próxima década-Khasan 2012. Con esto en mente comenzó una iniciativa encabezada por la campaña «Science: it’s a Girl Thing» (La ciencia es cosa de chicas). El vídeo provocó la protesta de feministas e investigadoras destacadas, que argumentaron que simplemente reforzaba los estereotipos de las mujeres haciendo cosas «de chicas», con zapatos de tacón alto y las uñas de los pies pintadas.

El mensaje de la Comisión era claro: la ciencia puede ser una tarea femenina. A pesar de no haber logrado lo que se esperaba, la campaña volvió a poner en primer plano una cuestión fundamental: ¿Por qué las niñas no participan más en la ciencia, la ingeniería y la tecnología? El siguiente artículo pretende presentar las conclusiones del proyecto de la IFAC «Información para elegir: capacitar a las jóvenes mediante el aprendizaje de las carreras científicas y tecnológicas», que investigó la escasa participación de las jóvenes en la SET desde la escuela secundaria hasta la universidad.

Comenzando con una breve presentación del proyecto, se discute sobre los factores identificados por el proyecto como los más críticos a la hora de influir en el proceso de toma de decisiones de las jóvenes, para concluir con un análisis más detallado.