Intervencion profesional en trabajo social supuestos practicos

Algunos consideran que la investigación se divide en una jerarquía en la que el nivel más alto de la fuerza de la investigación son las revisiones sistemáticas y los meta-análisis. Desde esta perspectiva, los siguientes niveles de evidencia, de mayor a menor, son: ECA; estudios cuasi-experimentales; estudios de casos y controles y de cohortes; estudios de grupos pre-experimentales; encuestas; y estudios cualitativos McNeece & Thyer, 2004. Varias organizaciones han intentado desarrollar sistemas de clasificación de pruebas objetivas para calificar la solidez de las pruebas de las intervenciones.

Por ejemplo, el California Evidence-Based Clearinghouse for Child Welfare ha desarrollado un sistema detallado de seis niveles. El Instituto de Medicina (IOM) ha convocado una mesa redonda multidisciplinar sobre medicina basada en la evidencia que está explorando múltiples cuestiones, incluido el examen de la falta de coherencia en la evaluación de la solidez de la evidencia respecto a lo que funciona. La Colaboración Campbell lleva a cabo revisiones sistemáticas de la investigación y promueve las revisiones sistemáticas porque este análisis riguroso de la investigación trata de minimizar el sesgo en la identificación, evaluación y síntesis de los resultados de la investigación Littell, 2006, p.

9. En estas revisiones sistemáticas, el proceso de revisión y los criterios de toma de decisiones son transparentes y se establecen de antemano. Esta investigación proporciona una visión de las estrategias de intervención actuales utilizadas por los trabajadores sociales en la protección infantil de emergencia, por la que los niños son retirados de sus cuidadores como resultado del abuso y son colocados en centros de atención infantil y juvenil.

Los resultados de la investigación sugieren que, debido a la falta de un modelo de práctica para guiar a los profesionales, así como a los importantes retos que experimentan dichos profesionales -la elevada carga de trabajo, la rotación de personal y la falta de recursos-, las actuales estrategias de intervención en la protección infantil son apresuradas, se centran en el papeleo burocrático y están desconectadas emocionalmente del niño y la familia. Esta investigación recibió la aprobación ética del Comité de Ética de la Investigación en Salud de la Universidad del Noroeste, con el número de ética: NWU-00034-15-S1, así como del Comité de Ética de la Investigación del Departamento de Desarrollo Social de Western Cape. El objetivo de esta investigación es desarrollar un modelo que pueda ayudar a los profesionales a planificar intervenciones para el traslado de emergencia y la colocación de seguridad de los niños.

Este artículo presenta la primera fase del diseño y desarrollo de un modelo de intervenciones para el traslado de emergencia y la colocación de seguridad de los niños en riesgo De Vos & Strydom, 2011:475; Du Preez & Roux, 2008:78; Rothman & Thomas, 1994 con el objetivo principal de explorar y describir las estrategias de intervención actuales utilizadas por los profesionales de la protección de la infancia para el traslado de emergencia y la colocación de seguridad de dichos niños. La discusión de los hallazgos se realiza desde una perspectiva sistémica Bronfenbrenner, 1989:272; Härkönen, 2007:10-12; Teater, 2010:18, identificando cómo los diversos elementos del sistema de protección infantil interactúan y tienen un impacto mutuo. Al describir sus estrategias de intervención actuales, los participantes informaron de que no tienen un modelo de práctica orientador ni han recibido formación o supervisión, y que se enfrentan a una serie de desafíos abrumadores, como la falta de recursos y la infraestructura limitada, la falta de personal y la gran cantidad de casos.

Mientras que los desafíos en el trabajo social están bien reconocidos en la literatura Chung & Chun, 2015; Lizano & Barak, 2015; Wilberforce, Jacobs, Challis, Manthorpe, Stevens, Jasper, Fernández, Glendinning, Jones, Knapp, Moran & Netten, 2014:812, la manifestación de estos desafíos dentro del trabajo social de protección infantil no ha sido documentada o investigada tan completamente. Lo que resultó significativo en esta investigación es que los desafíos a los que se enfrentan estos profesionales parecen crear un enfoque de la protección infantil que es apresurado, centrado en el papeleo y sin una respuesta emocional de los trabajadores sociales a sus clientes. Las intervenciones de los servicios sociales pueden consistir en el trabajo de casos, así como en servicios terapéuticos diseñados para proporcionar educación a los padres, asesoramiento a los niños y a las familias, y apoyo familiar.

Las intervenciones de los servicios sociales también pueden incluir servicios concretos como el apoyo a los ingresos o la ayuda material, la colocación en instituciones, los servicios de salud mental, los servicios de salud en el hogar, la supervisión, la educación, el transporte, la vivienda, los servicios médicos, los servicios legales, la asistencia en el hogar, la socialización, la nutrición y el cuidado de los niños y del relevo. El alcance y la intensidad del trabajo social, los servicios terapéuticos y la asistencia concreta a los niños y adultos en las intervenciones contra la violencia familiar no suelen estar bien documentados, y pueden variar dentro de los programas de intervención y entre ellos. Como resultado, intervenciones similares, como la práctica de la crianza y los servicios de apoyo a la familia, pueden ofrecer tipos de servicios muy diferentes en función de los recursos disponibles en la comunidad y de la medida en que los clientes puedan acceder a los servicios disponibles.