Ninos jugando en el jardin

La televisión y los videojuegos tienen su lugar, pero hacer una zona de juegos en el jardín es una forma estupenda de alejar a tus hijos de los aparatos electrónicos e introducirlos en la gloria de la jardinería y las maravillas de la naturaleza. Hacer un jardín de juegos no requiere mucho tiempo ni dinero, pero la recompensa es enorme. Sigue leyendo para conocer algunas ideas de jardines de juego para niños.

¿Cómo se hacen los jardines de juego? En realidad, ¡no hay nada que hacer! Basta con designar un pequeño espacio sólo para los niños: unos pocos metros cuadrados son suficientes.

Si no tienes un patio, puedes hacer un huerto infantil en tu balcón, utilizando una piscina infantil, un gran contenedor de plástico o cualquier cosa que pueda contener tierra. Si eliges un contenedor de plástico, asegúrate de hacer unos pequeños agujeros en el fondo; de lo contrario, tu jardín de juegos será un desastre empapado cada vez que llueva. Cuando planifiques un jardín de juegos, ten en cuenta que la tierra es el elemento más importante.

Si esta idea te da un poco de miedo, piensa en esto: La Federación Nacional de la Fauna Silvestre informa de que el contacto con la tierra mejora el estado de ánimo de los niños, reduce el estrés y mejora el rendimiento en clase, y eso no es todo: ¡las bacterias saludables de la tierra refuerzan el sistema inmunitario! Por supuesto, siempre puedes recurrir a la arena para jugar. 5.

Jardín de mariposas. Atrae a los niños a tu jardín con orugas y mariposas, plantando algodoncillo, coneflower púrpura y otras plantas aptas para las mariposas. 10.

Arte en el jardín. Las coloridas esculturas y estatuas escondidas en los rincones del jardín hacen las delicias de los niños. Los niños también pueden participar en la decoración del jardín pintando piedras y haciendo marcadores de plantas.

11. Zona de juegos naturales. Una pequeña zona excavada, rellena de arena y rodeada de piedras naturales, constituye una atractiva zona de juegos para los niños pequeños.

Añade otros elementos naturales encontrados, como troncos y trozos de madera, y animales de plástico para completar la escena. 12. Foso de arena ahora, lecho vegetal después.

Esta es una idea muy inteligente si no quieres comprometerte permanentemente con un arenero en el patio trasero: Construye un parterre elevado y llénalo de arena. Cuando tus hijos sean mayores, puedes sacar la arena y rellenar el bancal con tierra. De niño, recuerdo que pasaba la mayor parte del tiempo jugando al aire libre siempre que el tiempo era razonable.

No teníamos trampolín, porterías, etc., pero de alguna manera nos las arreglábamos para ocuparnos. Mi hermana y yo jugábamos en el jardín trasero o íbamos a ver a nuestros amigos para ver si podían salir a jugar. Nos íbamos en bicicleta y volvíamos a casa cuando teníamos hambre.

Si éramos muchos, jugábamos al rounders en el campo del colegio que estaba cerca de nuestra casa. Demasiados niños parecen pasar su tiempo jugando dentro de casa. Mis hijos prefieren jugar en casa que en el jardín.

Tengo que hacer un esfuerzo consciente para decirles que jueguen en el jardín. A esto le suele seguir un «¿Tenemos que hacerlo?» y luego un «¡SÍ!»

bastante malhumorado por mi parte. Estamos progresando. Al hacer que mis hijos jueguen al aire libre, cuando hace buen tiempo, empiezan a acostumbrarse.

¿Juegan a los juegos imaginativos, a veces inventados, a los que jugábamos mi hermana y yo? Todavía no. Pero estoy trabajando en ello.