Patatas con carne y alcachofas

Hoy os traigo esta sencilla pero deliciosa receta de guiso de carne con patatas y alcachofas. Un plato de cuchara muy sabroso y perfecto para calentar el cuerpo en plena temporada de frío. Esta receta es muy sencilla, pero es importante elegir bien la carne para que quede muy tierna.

Para asegurarte de que es la carne que necesitas, sólo tienes que pedir al carnicero carne para guisar. Para cocinar este guiso tienes dos opciones, una de ellas es la que yo he utilizado en este caso, que es utilizar la olla a presión. Pero si no la tienes o prefieres cocinar a fuego lento, puedes hacerlo sin problema, sólo que tendrás que dejar cocer la carne sin añadir las patatas ni las alcachofas, durante al menos 1 hora.

Cuando falten unos 20 minutos para apagar el fuego, añade el resto de los ingredientes. Patatas rojas asadas con romero, tomillo y orégano frescos y bañadas en aceite de oliva. ¡La pieza final de esta extravagancia de guarnición es añadir cuartos de alcachofa!

A veces me pregunto si estoy cometiendo una injusticia al no centrar mi blog en un estilo concreto de comida. Lo he pensado pero el problema es que ¡me gusta toda la comida! Los postres quién no, las ensaladas, la sopa, la carne, el marisco.

¡Me encanta todo! Por ejemplo ayer publiqué una receta de helado y hoy empiezo la semana con una guarnición que tienes que tener en tu mesa de fiesta. Patatas rojas asadas con toneladas de hierbas frescas y cuartos de alcachofa.

En una sartén lo suficientemente grande como para que quepan todos los ingredientes, saltea los dientes de ajo en aceite de oliva hasta que estén ligeramente dorados y deséchalos. Escurre las alcachofas y los trozos de patata y añádelos a la sartén. Salpimienta bien y saltea durante unos minutos hasta que las cuñas empiecen a tomar color en los bordes.

Unos minutos antes de que las verduras estén listas, añada el perejil picado. Pruebe y, si es necesario, rectifique la sazón. Rocíe con un poco más de aceite y sirva las alcachofas con patatas mientras están calientes.

Es posible que esperen un plato de carne. Pero yo quería una receta que, aunque ofreciera el calor de un guiso, y con algunos de los sabores que nunca faltaban en las recetas caseras como las patatas y la salsa de tomate, tuviera una cocción más corta y fuera, por tanto, apta para cocinar a diario. La base del guiso es sólo salsa de tomate aderezada con sal y aceite.

Prueba la passata que vas a utilizar, si está un poco ácida corrígela con una cucharada de azúcar. En el mercado compré unas alcachofas toscanas, sin pelusas, y después de ponerlas en remojo con agua y limón, empecé a cocinar el guiso a partir de los ingredientes que necesitaban más tiempo en la sartén: las patatas y los tallos de las alcachofas. 1.

Precaliente el horno a 350°F. Engrasar un molde de 8 pulgadas o una sartén apta para el horno con 1 cucharada de aceite de oliva y colocar las patatas en una capa en el fondo de la sartén. 2. Esparcir las alcachofas por la parte superior.

Espolvoree sal kosher si lo desea, pimienta, ajo, perejil, romano y pan rallado por encima. 3. 3.

Rocíe las 2 cucharadas de aceite de oliva restantes por encima y hornee durante 30-45 minutos o hasta que la parte superior de las patatas esté dorada. Tradición de vida sana: La combinación de verduras verdes como las alcachofas y las espinacas con las patatas es muy popular en Italia. Además de hacer que el plato sea más saludable, inspira incluso a aquellos que evitan las verduras verdes a comerlas y amarlas.