Tarta de almendra de la abuela

Cómo hacer de mamá

Esta tarta francesa de almendras es increíblemente deliciosa y fácil. Se prepara en un solo recipiente, sin batidora y en pocos minutos. Piensa en esta Tarta Francesa de Almendras como un pequeño regalo de Navidad anticipado.

¿Por qué hacer un regalo de Navidad cuando apenas ha empezado diciembre? Pues porque sabía que lo ibas a necesitar. Este tradicional pastel sueco de almendras es el pastel perfecto para el verano si tienes amigos en casa.

Se corta fácil y cómodamente en un buen número de porciones y combina perfectamente con el té. También es fácil de empaquetar y transportar a un picnic, lo que siempre es útil durante el verano. Esta receta ha pasado de generación en generación en mi familia y se ha convertido en una de las favoritas de cada una de ellas.

La canela combinada con la almendra crea un sabor único y delicioso, por no hablar de la fragancia. Su casa olerá de forma increíble al hornear este pastel. Volviendo a la relación con el tema de este post.

Esta receta de tarta de almendras, transmitida por mi abuela Marion, sabe como la mitad de un croissant de almendras. Estoy bastante segura de que por eso mi marido y yo podemos consumir varios trozos de una sola vez. Es una de esas delicias de las que sólo tomo una pequeña porción para empezar, y luego termino volviendo a la bandeja de pasteles por 5 más.

Todo suma a. 1 trozo. ?

La tarta de almendras de la abuela es un pastel elaborado con huevos, azúcar, harina, almendra en polvo, yogur de vainilla, aceite, extracto de almendra, levadura en polvo, ron y almendras laminadas. Fácil y rápido de preparar, suave y de delicioso sabor, este pastel rico en fibra, proteínas y ácidos grasos monoinsaturados, es perfecto para picar a lo largo del día. Sabemos que la temporada de vacaciones ha llegado cuando el rico aroma del delicioso pastel de almendras de la abuela Josephine llena la cocina.

Todos los años, nuestra familia espera para probar esta Torta di Mandorla caliente directamente del horno. Ella hace su bundt cake con un clásico glaseado real, así que decidimos honrar la sencillez de su tradición añadiendo al mismo tiempo un divertido y moderno adorno para hacerlo más bonito. Mi abuela fue la que despertó mi amor por la cocina.

Este bizcocho, al que voy a llamar «Bizcocho de almendras de la abuela», y su tarta de queso fueron las primeras cosas que me enseñó a hacer. Ella fomentó mi amor por la lectura de libros de cocina, y me enseñó a cocinar por el sabor y a disfrutar de la experiencia. Este pastel está cargado, y literalmente pesa una libra.

ok, a quién engaño. ¡pesa más de una libra! He incluido algunos cambios alérgicos que se pueden hacer, pero te animo a probar el «verdadero negocio» si eres capaz.

Esta receta ha pasado de generación en generación en mi familia y se ha convertido en una de las favoritas de cada una de esas generaciones. La canela combinada con la almendra crea un sabor único y delicioso, por no hablar de la fragancia. Su casa olerá de forma increíble al hornear este pastel.

He escrito mucho sobre el valor emocional de la comida que a veces tiene prioridad sobre el valor físico, y este es un ejemplo perfecto de ello.. Espero que disfrutes de cada bocado lleno de mantequilla, crema y azúcar. Además, un consejo profesional: mi abuela solía cortar esto en rodajas, tostarlo, untarlo con más mantequilla y llamarlo desayuno.

Sí, lo sé. Era un genio. La tarta de almendras de la abuela Gertie es una tarta a la antigua usanza, ligera y con notas de almendra y limón.

Este magnífico pastel es perfecto para acompañar el café o el té. La historia de fondo: Hoy, Día de la Madre 2017, mi madre me ha regalado una preciosa tarjeta del Día de la Madre, y metida dentro había una receta de tarta de almendras, escrita a mano por mi abuela, Gertrude Feldberg. Se titulaba Tarta de almendras de Gerties.

En cuanto la vi, se convirtió en la única receta que tenía escrita por mi abuela, de su puño y letra. Al darle la vuelta al papel rayado, ligeramente amarillento, descubrí que la había escrito en la cara en blanco de la página del calendario/la agenda, con fecha del 25 al 26 de junio de 1977. Tendría 63 años.

Más de la historia después de la receta. 5 cucharadas de 1/2 barra 1 cucharada /2 1/2 oz. /70g de mantequilla sin sal, ablandada 1/3 de taza de aceite de oliva 3/4 de taza de azúcar granulada o superfina 12 onzas de pasta de almendra, cortada en trozos Ralladura de 3 limones 5 huevos grandes 1/2 taza de harina de pastel sin levadura 1 cucharadita de levadura en polvo 3-4 cucharadas de licor de limón Ver la nota de la cocinera más abajo Azúcar glas, para espolvorear Adorno opcional Tiras finas de cáscara de limón, para decorar la parte superior del pastel 1 1/2 taza de azúcar1 taza de mantequilla1 cucharadita de vainilla2 3/4 tazas de harina de pastel tamizada1 cucharadita de levadura en polvo1 1/3 taza de leche1 taza de almendras, finamente picadas6 claras de huevo, batidas a punto de nievePaso a paso: Mezclar el azúcar, la mantequilla y la vainilla.

Mezclar la harina para tartas y la levadura en polvo; añadir a la mezcla cremosa, alternando con la leche. Vierta la mezcla en dos moldes redondos de 9×1-1/2 pulgadas engrasados y ligeramente enharinados. Hornee a 375 grados durante 28 a 30 minutos.

Deje enfriar 10 minutos; retire de los moldesRellene y cubra con el glaseado blanco. Para hacer el glaseado blanco, en una cacerola, combine 1 taza de azúcar, 1/3 de taza de agua, 1/4 de cucharadita de crémor tártaro, y una pizca de agua. Para hacer el glaseado blanco, combinar 1 taza de azúcar, 1/3 de taza de agua, 1/4 de cucharadita de cremor tártaro y una pizca de sal