Tecnicas cognitivas para el tratamiento del estres

No hay una duración estándar ni un número de sesiones de terapia cognitiva necesarias para el tratamiento del estrés. Depende de sus necesidades. Después de unas pocas sesiones, algunas personas observan una mejora. Otras personas pueden necesitar meses de terapia antes de sentirse mejor.

La gestión del estrés puede lograrse mediante técnicas tanto cognitivas como conductuales. La biorretroalimentación es una terapia cognitiva, tiene cuatro tipos de tratamiento como En conclusión, tanto las terapias cognitivas como las conductuales parecen funcionar eficazmente en el manejo del estrés. En mi opinión, entre todas las técnicas comentadas anteriormente, creo que la musicoterapia sería el mejor tratamiento para los pacientes que sufren estrés.

La música también puede ayudarnos a calmarnos y a relajarnos a veces. Aunque el entrenamiento en relajación y la meditación también son bastante eficaces. La musicoterapia, en comparación con otras técnicas, requiere menos tiempo y costes.

En cuanto al yoga, hay que pagar por las clases y también hay que practicarlo regularmente para conseguir una buena salud, lo mismo ocurre con la meditación, el entrenamiento de relajación y el biofeedback. 1. El entrenamiento en relajación progresiva y las técnicas de respiración controlada reducen eficazmente la tensión física, la ansiedad y el nivel general de estrés.

El Entrenamiento en Relajación Progresiva consiste en una serie de ejercicios que entrenan el cuerpo y la mente para estar gradualmente más relajados. Requiere una inversión de tiempo inicial, pero, con la práctica, puede ser eficaz para reducir el estrés. La Respiración Controlada requiere menos tiempo al principio, y funciona bien con personas que pueden despejar su mente y aprender a regular su respiración, relajando así el resto del cuerpo.

A veces esto es más difícil de hacer porque muchas personas acostumbradas a estar estresadas tienden a respirar de forma superficial y rápida. El terapeuta está capacitado para determinar qué personas responden mejor a cada tratamiento, y también puede ayudar a determinar qué técnica puede beneficiarle más. Algunos terapeutas pueden utilizar técnicas de biorretroalimentación para ayudar a determinar qué técnicas funcionan mejor para usted.

2. La reestructuración cognitiva funciona muy bien con el estrés acumulado y para las personas que tienden a reaccionar de forma exagerada o insuficiente ante las situaciones. En la reestructuración cognitiva, su terapeuta le ayudará a observar las situaciones para ver cuándo puede estar viendo incorrectamente un problema y le ayudará a ver el problema como lo que es.

Por ejemplo, muchos de nosotros hacemos suposiciones o tenemos preocupaciones innecesarias que van más allá de lo que la situación requiere. Tu terapeuta puede ayudarte a identificar cuándo tus pensamientos y sentimientos son inapropiados para la situación y cuándo contribuyen realmente a tu estrés. Puede enseñarte un método para atraparte a ti mismo cuando lo haces, y enseñarte a usar la lógica para revisar tu reacción a un nivel apropiado para la situación.

Este tratamiento funciona bien para las personas que se sienten atascadas en sus vidas, que se desbordan y que se alteran incluso por cosas pequeñas. Dado que esta técnica le enseña a cuestionar su forma de pensar sobre las cosas o de sentirlas, también ayuda a las personas a sentirse más cómodas defendiéndose a sí mismas y sobre su capacidad para ser eficaces en su propia vida. La terapia cognitivo-conductual puede actuar con más éxito que cualquier otro tratamiento que sólo se centre en la forma de pensar o en el comportamiento de los individuos, ya que considera ambas dimensiones del síntoma y del pensamiento Heinberg, Becker, 2002.

Desgraciadamente, se dispone de pocos estudios sobre la eficacia de diferentes tipos de terapia, como el entrenamiento cognitivo-conductual para el manejo del estrés, en la reducción de los síntomas clínicos y los problemas mentales y de salud mental de los pacientes cardíacos. Además, no se realiza ninguna comparación entre la eficacia de estos métodos para utilizar el método más eficaz para estos pacientes. Los resultados obtenidos en los estudios de Kahrzaei et al 2001, Liden 2005, Bower, Segerstom 2004, Bower et al 2011 han demostrado que la terapia cognitivo-conductual puede afectar a la calidad de vida de los pacientes.

En las investigaciones, se informa del uso de la terapia cognitivo-conductual en la reducción de la depresión, la ansiedad y el dolor de la enfermedad. Dunlop 2010 y Hopko y Lejues 2008 han mencionado que el número de estas intervenciones en pacientes crónicos es considerable; aunque destacan el uso de la terapia cognitivo-conductual debido a la utilidad potencial de este enfoque en comparación con otros métodos utilizados para estos pacientes Martel et al, 2001; Hopko y Lejues, 2008. En el modelo cognitivo, la principal importancia está relacionada con las creencias y supuestos de los individuos, que se considera como el principal factor que juega un papel en la percepción e interpretación del evento y la formación de reacciones emocionales y de comportamiento Heinberg y Becker, 2002.

El manejo cognitivo-conductual del estrés está formado por elementos como la concienciación sobre el estrés, el entrenamiento en relajación, la identificación de pensamientos disfuncionales, la reestructuración cognitiva, la resolución de problemas, el entrenamiento en habilidades de asertividad, el manejo de la ira y la planificación de actividades Liden, 2005. Los estudios han demostrado que el manejo del estrés