Granos blancos en la garganta

¿Por qué tengo un grano en la garganta?

Los bultos blancos en la garganta pueden ser el resultado de la exposición a un irritante químico o a una infección bacteriana, vírica o fúngica, por ejemplo: Pide una cita con tu médico si los bultos blancos persisten. Ellos pueden confirmar el diagnóstico y darle el tratamiento que necesita. Los pequeños granos o protuberancias en la parte posterior de la garganta, que pueden parecer hinchados, suelen ser un indicador de irritación.

Estas protuberancias pueden dificultar la deglución y pueden considerarse un indicador de varias afecciones. En este artículo, se discutirán las causas, el diagnóstico y el tratamiento de estas protuberancias en la garganta. – Cultivo de garganta: Se recomienda realizar un cultivo de garganta una vez que un análisis de sangre confirme qué tipo de bacteria o virus está causando los bultos.

Un cultivo de garganta puede especificar aún más la bacteria o el virus que crea las protuberancias o los granos: suele detectar virus y bacterias menos comunes. Los puntos blancos en las amígdalas suelen estar causados por el pus, y suelen aparecer con infecciones bacterianas como la faringitis estreptocócica. Los puntos blancos también pueden aparecer con infecciones víricas, como la mononucleosis, el sarampión o el citomegalovirus.

El tratamiento suele consistir en antiinflamatorios y, si es necesario, antibióticos, prescritos por un médico de cabecera. Las manchas blancas en la garganta suelen estar causadas por infecciones. Hay varias causas posibles para los puntos blancos en la garganta.

Otros síntomas que pueden acompañar a las manchas blancas en la garganta son: La faringitis estreptocócica está causada por una bacteria estreptocócica en la garganta y a menudo en las amígdalas. Los síntomas incluyen dolor de garganta intenso y repentino, dolor al tragar, fiebre de más de 101oF, amígdalas y ganglios linfáticos inflamados y manchas blancas o amarillas o una parte posterior de la garganta enrojecida. La faringitis estreptocócica es muy contagiosa, con un periodo de incubación de dos a cinco días.

Puede diagnosticarse mediante una exploración física y un cultivo de garganta. La faringitis estreptocócica se trata con antibióticos y suele resolverse en tres a siete días, aunque el tiempo de curación puede ser de hasta dos semanas. Es importante que se diagnostique la faringitis estreptocócica y se inicie el tratamiento lo antes posible para evitar su contagio a otras personas.

La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas situadas en la parte posterior de la garganta, a ambos lados de la lengua. Las amígdalas forman parte del sistema inmunitario natural del organismo. Este tejido captura las bacterias y los virus para evitar que entren en el organismo o para desencadenar la respuesta inmunitaria adecuada.

La parte posterior de la garganta puede aparecer enrojecida o hinchada o tener una capa blanca o amarilla que cubre las amígdalas. El tejido de las adenoides en la parte alta de la garganta, detrás de la nariz y el paladar blando, también puede estar inflamado e hinchado, impidiendo la deglución y/o la respiración. Los síntomas incluyen un fuerte dolor de garganta, dolor o dificultad para tragar, tos, dolor de cabeza, fiebre, escalofríos e hinchazón de las mejillas y el cuello.

La amigdalitis también puede estar causada por una faringitis estreptocócica. Para tratar la inflamación se suelen recetar antibióticos, generalmente penicilina. La amigdalitis suele resolverse en cuatro o siete días si está causada por un virus.

Los casos crónicos de amigdalitis repetida pueden requerir la extirpación quirúrgica de las amígdalas y/o las adenoides: amigdalectomía y adenoidectomía. La adenoidectomía también puede recomendarse a los niños que sufren infecciones crónicas de oído. La laringe permite que el aire entre y salga de los pulmones, al tiempo que impide que los alimentos sólidos y los líquidos entren en los pulmones.

La laringe también contribuye a la producción de sonido mediante las cuerdas vocales. La laringitis es una inflamación de la laringe, la parte superior de la tráquea. Se caracteriza por ronquera, tos, dificultad para respirar en algunos niños y, en ocasiones, pérdida de la voz.

Además de una infección, la laringitis puede estar causada por el reflujo ácido o por nódulos, pólipos o daños en los nervios de las cuerdas vocales. La laringitis suele curarse por sí sola en dos semanas con la ayuda de un aumento de la humedad del aire, bebiendo mucho líquido y descansando la voz. La faringe es un tejido que se encuentra detrás de la boca y el paladar blando y actúa como vía de entrada de alimentos y líquidos al esófago y de aire a los pulmones.

La inflamación de la faringe se denomina faringitis. El síntoma más común es el dolor al tragar. La faringitis también puede producirse junto con la laringitis.

De nuevo, la inflamación suele curarse por sí sola con reposo, líquidos y humedad ambiental. Si usted está teniendo pequeños granos o protuberancias en la parte posterior de la garganta que causa irritación y se enfrentan a la dificultad durante la comida hinchada. En este artículo, podemos discutir las causas, los síntomas y los tratamientos de la espinilla en la garganta.

Usted siente dificultad al tragar cualquier alimento, una persona con un grano en la garganta puede experimentar algunos de los siguientes síntomas: Los granos son manchas rojas elevadas con un centro blanco que se desarrollan cuando los folículos pilosos bloqueados se inflaman o se infectan con bacterias. Las obstrucciones y la inflamación en el interior de los folículos pilosos producen bultos en forma de quiste bajo la superficie de la piel. Otros poros de la piel, que son las aberturas de las glándulas sudoríparas, no suelen estar implicados en el acné