Cuando vamos a cobrar el erte

Dos términos que aunque son diferentes tienen muchas cosas en común, lo que provoca múltiples dudas y confusiones, por eso en AYCE Laborytax, como especialistas en asesoramiento laboral,vamos a contarte las diferencias entre ERTE y ERE para que los conozcas al detalle y sepas diferenciarlos perfectamente. El término ERTE significa Expediente de Regulación de Empleo Temporal, y hay que hacer hincapié en «temporal» para dejar claro que un ERTE no es un despido, siendo esta una de las principales diferencias entre ERTE y ERE. Estas son las principales diferencias entre ERTE y ERE que debes conocer para no confundirlos.

Ambos términos son soluciones para las empresas que atraviesan momentos de dificultad económica, cuya principal diferencia es que el ERTE es una suspensión temporal del empleo, mientras que el ERE es un despido colectivo definitivo y firme. Tal y como indican los abogados laboralistas, las características esenciales del ERTE vienen dadas por el hecho de que es un despido colectivo circunstancial y permite a las empresas suspender -eso sí, temporalmente- el salario de los trabajadores, aunque formen parte de la empresa, quedando por tanto, de la misma manera, suspendidas las gratificaciones extras y adicionales a lo que constituyen las cuantías salariales fijas. Sin embargo, el ERTE, en esta ocasión además de ser temporal, tiene una característica muy peculiar que viene dada según el Real Decreto-Ley 463/2020, de 14 de marzo, que establece la obligación de las empresas de mantener a sus trabajadores durante los 6 meses siguientes a la reanudación de su actividad económica.

Durante un ERTE de suspensión, no se devengan vacaciones. Por tanto, las vacaciones anuales se reducirán en función de los días de suspensión. Sin embargo, en un ERTE de reducción de jornada, las vacaciones se siguen devengando, aunque cuando se disfrutan, se deben pagar en proporción a la jornada trabajada durante el año.

¿Se devengan las pagas extras durante el ERTE? -Mientras dure el ERTE de suspensión no se devengan pagas extras. Por tanto, cuando se cobren, se reducirán proporcionalmente.

En un ERTE de jornada reducida, las pagas extras también se reducirán. Se cobrarán en proporción a la jornada de trabajo del periodo de referencia. -El trabajador puede sufrir una sanción disciplinaria, e incluso el despido, por tomar una decisión que puede no estar justificada.

Hay que seguir siempre las directrices y resoluciones de las autoridades sanitarias competentes, antes de tomar decisiones que puedan dar lugar a sanciones disciplinarias. Al no tener declarada la alerta sanitaria en un área determinada, si el trabajador carece de la correspondiente baja médica por parte de la Seguridad Social, su ausencia en el trabajo no se entendería justificada y nos encontramos con una falta de asistencia en el trabajo sin causa, susceptible de ser sancionada por la empresa siguiendo la legislación vigente y el convenio colectivo. Otra cuestión sería que el trabajador pudiera acreditar la imposibilidad de acudir al centro de trabajo.

¿Y si el trabajador no asiste porque tiene que cuidar a sus hijos o a personas dependientes, porque los colegios, centros de día o residencias están cerrados? -En este caso, el trabajador no dispondría de un permiso retribuido para justificar su ausencia del trabajo, salvo que se establezca lo contrario por decisión de la empresa o por convenio colectivo con los representantes de los trabajadores. El único permiso establecido hasta ahora está recogido en el Decreto 10/2020 hasta el 9 de abril.

Debido a las circunstancias excepcionales por las que estamos pasando, la Seguridad Social ha indicado que «todos los afectados podrán cobrar el paro, aunque no hayan cotizado el periodo mínimo necesario para ello». Durante la duración del ERTE, el trabajador percibirá el 70% de la base reguladora durante los seis primeros meses de paro. Además, a partir del séptimo mes, percibirá el 50%.

Como trabajador, debes saber que, si la empresa en la que trabajas se ve obligada a adoptar esta medida excepcional, el Servicio Público de Empleo SEPE tramita sus prestaciones. Cuando una empresa acoge un ERTE los trabajadores afectados se quedan sin trabajo, cobrando la prestación por desempleo. Por su parte, la organización mantiene el compromiso de incorporar a los trabajadores a su puesto de trabajo cuando concluya el ERTE y puede beneficiarse de exenciones en las cuotas empresariales.

La pandemia ha reducido drásticamente los ingresos de miles de empresas en España, algunas incluso han tenido que cerrar sus puertas siguiendo la normativa vigente, como los locales de ocio nocturno. Ante esta situación, los empresarios no han podido mantener su plantilla a flote. Por ello, el ERTE se ha convertido en una de las medidas más solicitadas por las empresas en los últimos meses y su vigencia se ha ampliado hasta el 31 de enero de 2021.

Se trata de una solución temporal para evitar los despidos a la espera de la evolución de la pandemia y del repunte de la economía.