La rebelion de los simios

Rebelión de los simios Información del evento Parte de la guerra entre humanos y simios Fechas 2016 Localidades Comandantes CésarSteven JacobsDreyfusKoba Combatientes Ejército de los simiosPolicía de San FranciscoEjército de los humanos de Dreyfus Víctimas Buck †Wolfie ††Varios simios †Steven Jacobs †Dreyfus †Varios humanos † Continuidad Películas CE Primera aparición Rise of the Planet of the Apes Última aparición War for the Planet of the Apes La rebelión de los simios, también conocida como Monkeygate, se refiere a la rebelión de los simios evolucionados liderada por César. Comienza cuando César, un chimpancé inteligente que residía en San Francisco como hijo adoptivo de Will Rodman y Caroline Aranha, arranca de un mordisco el dedo de su vil vecino Douglas Hunsiker por accidente, mientras intenta proteger al padre de Will, Charles. Con el tiempo, César, con la ayuda del sabio orangután Maurice, el bondadoso pero subestimado gorila Buck y, más tarde, su rival convertido en amigo, Rocket, comienzan una rebelión para liberar a su especie.

Ocho años después de la muerte de Ojos Brillantes, su hijo adolescente, César, ha sido encerrado en el refugio de primates de San Bruno tras morder el dedo del vecino de la familia por agredir a su abuelo adoptivo. César, que nunca había estado encerrado en un entorno de jaulas, se pone enfermo en casa y dibuja con tiza en la pared de su celda la forma de la ventana de su habitación en la Casa Rodman. Tras ser constantemente molestado por Rocket, el macho alfa, y por Dodge, el vil hijo del refugio, César comienza a crear una resistencia a su acoso.

Tras conocer su entorno, César roba una navaja a uno de los amigos de Dodge y aprende a forzar la cerradura de la puerta de su jaula para liberarse. Más tarde, a través del lenguaje de signos, César acaba haciéndose amigo del amable orangután Maurice, César sacará de su jaula a Buck, un gorila aparentemente pícaro, ganando así otro amigo. César atrae entonces a Rocket fuera de su jaula y lo lleva a la zona de juegos donde, con la ayuda de Buck, amenaza a Rocket para que renuncie a ser el Alfa y permita a César ocupar su lugar.

Rocket, de mala gana, renuncia y ofrece su lealtad a César. A medida que pasa el tiempo, César planea la huida de los simios del refugio. Cuando Will le visita después de chantajear a John Landon para que deje a César volver a casa, éste rechaza fríamente la oferta de Will de volver a casa al ver la correa en su mano, cerrando la puerta en la cara de su padre adoptivo.

Más tarde, César hará las paces con Rocket robando las galletas de Dodge Landon y haciendo que Rocket las comparta con los demás simios como muestra de buena voluntad. Antes de intentar separar a los simios, César se sienta a hablar con Maurice. El orangután le pregunta por qué César ha sobornado a Cohete con galletas.

César le explica que cuando los simios actúan solos son débiles, pero que cuando trabajan juntos son fuertes. Un ejemplo de la estupidez de los simios se muestra cuando un grupo de simios, incluida Cornelia, exclama cuando uno de ellos golpea el agua con la que están jugando, haciendo que salpique. Antes de alejarse, Maurice le dice a César que sus compañeros son estúpidos, lo que le da una idea al chimpancé.

Con su descripción de las tensiones y los malentendidos que conducen a la guerra, El amanecer del planeta de los simios continúa el comentario de la serie sobre los acontecimientos contemporáneos, que lleva casi cinco décadas. Al hacerlo, la película demuestra cómo la saga de los simios ha evolucionado desde los conflictos raciales y las ansiedades de la Guerra Fría de finales de los 60 y principios de los 70 hasta los temores de principios del siglo XXI. Al final, Taylor descubre la horrible verdad sobre el Planeta de los Simios en uno de los finales más famosos del cine estadounidense.

Al descubrir los restos de la Estatua de la Libertad, Taylor se da cuenta de que no está en otro planeta, sino en la Tierra. Una guerra nuclear debilitó a la humanidad y permitió a los simios evolucionar y tomar el control. El miedo a la destrucción nuclear era habitual durante la Guerra Fría y el clímax reflejaba el oscuro ambiente de 1968, que fue testigo de los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert Kennedy, así como del año más sangriento de la Guerra de Vietnam.

20th Century Fox lanzó cuatro secuelas entre 1970 y 1973, ninguna de las cuales fue tan fuerte como la original. Cada una de ellas presentaba escenas extraídas de los debates políticos y el clima social de la época. En Bajo el planeta de los simios (1970), los simios disuelven una manifestación por la paz de forma similar a la forma en que la policía de Chicago dispersó a los manifestantes contra la guerra en la Convención Demócrata de 1968.

En La conquista del planeta de los simios 1972, el simio principal se parece mucho a Malcolm X, hablando de la necesidad de que los simios inicien una revolución en la que tomen el poder en una rebelión contra la humanidad. Como observó el experto en cine Eric Greene, el levantamiento de los simios en la película se parece mucho a los disturbios urbanos de finales de los años 60 en Watts, Detroit y Newark. Para la última película de la serie original, La batalla del planeta de los simios (1973), la serie